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Audífonos

Los amplificadores no son audífonos

Desde AudioTone, Gabinete Auditivo de Cuenca, queremos aprovechar este medio para comunicar de un modo tajante que los amplificadores, que en numerosas ocasiones son vendidos como solución a problemas auditivos, no son Audífonos.

Aunque la mayoría de los Centros Auditivos, entre los que se encuentra AudioTone, venimos denunciando la comercialización de amplificadores como Audífonos muchas personas siguen siendo engañados. Es más, estos dispositivos son contraproducentes para personas con problemas de audición

Amplificadores vendidos como Audífonos

El enganche para acabar adquiriendo este producto suele estar en dos aspectos, el primero de ellos la apariencia ya que lo suelen diseñar muy parecido a los audífonos reales y el segundo es el precio. En ningún Centro Auditivo profesional se van a encontrar amplificadores por la sencilla razón de que no son recomendables para las personas que quieren solucionar sus problemas auditivos.

Desde la AEMPS (Asociación Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) se ha emitido una alerta sobre la publicidad engañosa de algunas empresas que ofrecen amplificadores como si fueran audífonos. La AEMPS informa que "aunque la tecnología y la apariencia de algunos aparatos amplificadores sean similares a las de un audífono, solo estos están diseñados e indicados para compensar las deficiencias auditivas".

Y es que lo más curioso es que en algunos de los prospectos de estos "falsos audífonos" se advierte que no están diseñados para las personas con problemas de audición, pero si que se venden como tal. Y a pesar de todos los avisos sanitarios, las advertencias, la falta de profesionalidad de los vendedores, estos artículos se continuan vendiendo con todos los problemas que esto acarrea.

En AudioTone se ha dado el caso de personas que no han querido ni siquiera probar audífonos debido a la mala experiencia que tuvieron con anterioridad con estos amplificadores.

A continuación reproducimos parte de la nota informativa emitida por AEMPS en relación a las diferencias entre Audífonos y Amplificadores.

Los audífonos se consideran productos sanitarios debido a que se destinan a la compensación de las deficiencias auditivas, siendo, en general, la compensación de deficiencias una de las funciones previstas en la definición de productos sanitarios.

Estos productos poseen sistemas electrónicos, normalmente programables, que permiten procesar de forma específica las diferentes frecuencias del espectro sonoro, para compensar las diferentes pérdidas auditivas. Además, requieren una adaptación individualizada, llevada a cabo por un profesional sanitario, para optimizar su funcionamiento de acuerdo con las características audiológicas y anatómicas de cada paciente.

Los audífonos, al igual que los establecimientos donde se venden y adaptan, se encuentran sujetos al Real Decreto 1591/2009 de 16 de octubre, por el que se regulan los productos sanitarios, transposición de la Directiva europea 93/42/CEE. Los productos deben estar conformes con esta reglamentación y los establecimientos poseer la correspondiente autorización de las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas.

Por otra parte, los establecimientos de audioprótesis tienen el carácter de establecimientos sanitarios y están regulados por el Real Decreto 1277/2003, de 10 de octubre, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios.

Los amplificadores de sonido son aparatos electrónicos destinados a aumentar el sonido, pero en ningún caso a compensar deficiencias auditivas. Normalmente, tienen menor complejidad tecnológica y menores funcionalidades que los audífonos. Están diseñados para acentuar sonidos en ciertas situaciones, como cuando el ruido ambiental puede interferir, o para ver la televisión mientras otra persona duerme, o en ciertos entornos, para captar sonidos que pueden ser difíciles de percibir, como en actividades de caza u observación de aves.

Estos productos están diseñados para ser utilizados durante un tiempo breve, por lo que su uso prolongado puede provocar daños en el oído.

Se encuentran sujetos a la normativa sobre aparatos electrónicos

Y lo más importante es que recuerde que para que sea un Audífono debe ser atendido por profesionales de la audiología, osea, profesionales sanitarios, en un Centro Auditivo, porque para corregir un problema de audición hay que conocer la sensibilidad auditiva perdida además de otras circunstancias.